14 agost 2026

Medir el ruido de los aviones para mejorar Quart

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Una red municipal para conocer la contaminación acústica

El Pleno del Ayuntamiento de Quart de Poblet ha aprobado, a propuesta de Compromís, estudiar la creación de una red municipal permanente para medir el ruido, incluyendo el provocado por los aviones y las grandes infraestructuras de transporte.

Es un paso importante para Quart. Por primera vez podremos disponer de datos propios, continuos y objetivos sobre la contaminación acústica que afecta a nuestros barrios. Y, además, serán datos públicos y nos servirán para conocer la evolución del ruido, evaluar su impacto y reclamar medidas de actuación a las administraciones correspondientes.

Pero no queremos medir por medir. Queremos medir para mejorar. Para mejorar el descanso de nuestros vecinos, proteger su salud, saber qué zonas soportan más ruido y, sobre todo, tener datos propios con los que reclamar soluciones.

Datos propios para reclamar soluciones

El Ayuntamiento no tiene competencias directas sobre la actividad del aeropuerto, pero eso no significa que tengamos que quedarnos de brazos cruzados. Podemos conocer cómo nos afecta, informar a la ciudadanía y acudir a las reuniones con AENA con datos propios sobre lo que está pasando en Quart.

Durante muchos años hemos hablado del ruido de los aviones basándonos en mediciones puntuales, mapas generales o datos elaborados por otras administraciones. Tener nuestra propia red nos permitirá acercarnos mucho más a la realidad que viven cada día nuestros barrios y conocer cómo nos afecta.

Y esta propuesta demuestra también algo que para mí es importante: señalar un problema no es suficiente. Hay que estudiarlo, proponer y buscar soluciones. Desde el diálogo, la serenidad y el trabajo se puede transformar una preocupación histórica de Quart en una actuación concreta.

Un paso más hacia una mejor calidad ambiental

Además, esto puede ser solo un paso más. Quart ya cuenta con una estación para controlar la calidad del aire. Ahora podemos avanzar también en el control de la calidad acústica y, en el futuro, conocer mejor nuestra realidad climática.

Porque las olas de calor tampoco afectan igual a todos los barrios. Hay calles con menos sombra, plazas que acumulan más temperatura y espacios públicos que en verano resultan poco confortables. Saber dónde tenemos islas de calor, dónde hace falta más arbolado o dónde necesitamos refugios climáticos también nos ayudará a tomar mejores decisiones.

Medir para tomar mejores decisiones

Al final, la calidad ambiental de Quart depende del aire que respiramos, del ruido que soportamos y también de la temperatura de nuestras calles. Todo eso se puede medir. Y, si lo conocemos, podemos actuar para mejorarlo.

Quart tiene la oportunidad de avanzar hacia un modelo de información útil y pública, medir el ruido de los aviones para defender el descanso, controlar la calidad del aire para proteger nuestra salud y conocer la realidad climática para adaptar, para el futuro, nuestros barrios.

Porque si conocemos mejor lo que ocurre en Quart, podemos tomar mejores decisiones.

Rafa Coll

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